La provincia de Guadalajara alcanza ya las 2.300 plazas y prestaciones residenciales para mayores con respaldo económico de la Administración. Esta red provincial se articula mediante 1.209 plazas de financiación directa repartidas en 31 centros y más de 1.100 prestaciones económicas vinculadas al servicio. La consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, ha desgranado estos datos este 4 de mayo durante una visita institucional a la residencia ‘La Campiña’ en Humanes. Acompañada por la alcaldesa del municipio, Elena Cañeque, la titular autonómica ha enmarcado estas cifras locales en un crecimiento regional que ha llevado a Castilla-La Mancha de 11.499 plazas públicas en 2015 a las 21.405 actuales.
El concierto social en el territorio
El centro de Humanes sirve como ejemplo práctico de la estrategia autonómica para sostener esta red de atención. Gestionada por el Grupo Villamor, la residencia dispone de 60 plazas autorizadas, de las cuales cinco operan bajo la modalidad de concierto social. El Gobierno regional destina una partida anual de 87.600 euros para mantener estas plazas durante el periodo 2026-2027. Esta fórmula permite aprovechar las infraestructuras de iniciativa privada o municipal para dar respuesta a las necesidades de cada comarca sin obligar a los mayores a abandonar su entorno.
Más allá del soporte asistencial, el centro de La Campiña desarrolla programas centrados en el componente humano, como el proyecto ‘Tu ilusión me ilusiona’. Esta iniciativa, impulsada por la directora Ana Isabel Plana, recoge mensualmente los deseos de los residentes para hacerlos realidad. El programa ha permitido a los mayores desde ir a la ópera o al Santiago Bernabéu hasta conocer a nuevos miembros de su familia, un modelo de trabajo que se expondrá a finales de mayo en la feria Expocuida de Barcelona.
Evolución de los cuidados rurales
Tal y como se ha analizado en las páginas de liberaldecastilla.com durante el último año, el blindaje de los servicios sociales en el medio rural de Guadalajara responde a una estrategia directa contra la despoblación. Nuestro archivo histórico refleja cómo la provincia ha ido abandonando la dependencia exclusiva de las grandes infraestructuras urbanas para tejer una malla de recursos asistenciales descentralizados. Los conciertos sociales y las prestaciones vinculadas han sido las herramientas clave documentadas para fijar empleo y servicios en comarcas afectadas por el reto demográfico.
Los datos presentados hoy en Humanes dan continuidad a esta trayectoria y ofrecen una perspectiva clara de su impacto real. El incremento del 86% en las plazas públicas regionales durante la última década demuestra que la atención a la tercera edad ha dejado de ser un servicio centralizado para convertirse en un sistema flexible. Al garantizar la viabilidad económica de residencias en municipios medianos y pequeños, se protege el derecho de los mayores a envejecer cerca de sus raíces mientras se dinamiza la economía local de Guadalajara.
