La estabilidad económica de los trabajadores del Ayuntamiento de Azuqueca de Henares se encuentra en entredicho tras la supresión repentina del complemento de productividad en sus salarios. Izquierda Unida ha denunciado públicamente que el actual equipo de gobierno, liderado por el alcalde Miguel Óscar Aparicio, ha tomado esta decisión de forma opaca y sin planificación. Esta medida restrictiva, sumada a la falta de crédito en los presupuestos municipales prorrogados, amenaza directamente el abono íntegro de las próximas nóminas de la plantilla municipal.
Riesgo de demandas laborales
La retirada masiva de este concepto retributivo se ha ejecutado de espaldas a los trabajadores y sin ninguna justificación organizativa ni económica previa. Según advierte la portavoz de IU en el municipio, María José Pérez Salazar, este plus se había abonado de forma continuada, constituyendo ya una condición beneficiosa consolidada para los empleados públicos. La formación de izquierdas alerta de que esta maniobra ignora por completo el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores.
Esta presunta vulneración de los procedimientos legales abre la puerta a una inminente oleada de impugnaciones judiciales que podría agravar las arcas municipales. Para evitar este escenario, IU recuerda que el gobierno local mantiene paralizada una hoja de ruta técnica que ya estaba diseñada. Dicho plan incluía un borrador para regular la productividad mediante objetivos medibles, una nueva Relación de Puestos de Trabajo (RPT) y los cimientos de un nuevo convenio colectivo.
Exigencias de la oposición
Ante la incertidumbre que sufren las familias afectadas, Izquierda Unida exige al Consistorio dejar de improvisar y plantea las siguientes actuaciones de carácter urgente:
Garantizar el pago íntegro e inmediato de todas las nóminas.
Dotar de crédito suficiente a las partidas presupuestarias de personal.
Aprobar de forma definitiva el reglamento regulador de la productividad.
Retomar las negociaciones reales para el nuevo convenio colectivo municipal.
Evolución política en Azuqueca
La actual crisis laboral y económica en el Ayuntamiento no es un error puntual, sino la consecuencia directa de una inestabilidad institucional sostenida en el tiempo. Tal y como documenta la hemeroteca de liberaldecastilla.com durante el último año, la gestión en Azuqueca de Henares se ha visto lastrada desde la transición en la alcaldía hacia Miguel Óscar Aparicio y las recurrentes dificultades de su equipo para aprobar unas nuevas cuentas. Gobernar aferrados a unos presupuestos prorrogados ha provocado esta insuficiencia de crédito para el personal, evidenciando cómo el bloqueo político documentado en los últimos meses termina impactando directamente en el bolsillo de los trabajadores locales.

