La Guardia Civil de Guadalajara ha confirmado este 11 de mayo de 2026 la detención de un hombre de 20 años y una mujer de 24 años en Azuqueca de Henares como presuntos autores de un delito de hurto y otro de estafa. La investigación arrancó al detectarse un aumento de robos en los aparcamientos de las grandes superficies comerciales del municipio, lo que motivó el despliegue de operativos policiales específicos por parte del Puesto Principal de la localidad.
Los delincuentes, que carecían de documentación en el momento del arresto y acumulan un largo historial por hechos idénticos en otras provincias, basaban sus asaltos en el denominado «método de la siembra». El asalto clave ocurrió el pasado 21 de abril: los detenidos abordaron a una víctima en el parking para pedirle indicaciones sobre la ubicación de un hospital o centro de salud. En ese lapso de distracción, una tercera persona aprovechó para sustraer el bolso del interior del coche. Posteriormente, utilizaron la tarjeta de crédito robada para realizar reintegros por valor de 4.200 euros en cajeros automáticos de Madrid y Alcalá de Henares. Los presuntos autores fueron finalmente sorprendidos por los agentes cuando se disponían a cometer un nuevo robo; al verse descubiertos, emprendieron la huida pero fueron interceptados rápidamente.
Grupos itinerantes y estafas en Castilla-La Mancha
La llegada de este tipo de robos a la provincia de Guadalajara no es un hecho aislado, sino que responde a una táctica criminal en aumento en la región. En los archivos de Liberal de Castilla, ya informamos sobre un operativo similar en Cuenca, donde la Policía Nacional logró detener a los cuatro integrantes de un grupo itinerante que también se dedicaba a cometer hurtos mediante este mismo «método de la siembra».
Esta evolución demuestra que las bandas organizadas están desplazando sus operaciones a lo largo de Castilla-La Mancha buscando zonas de alto tránsito, como el Corredor del Henares, para ejecutar estafas rápidas y huir con facilidad. La Guardia Civil de Azuqueca de Henares mantiene una presión constante sobre estas redes ilícitas, tal y como evidenció a finales del año pasado con la Operación Chacota, en la que desarticuló una trama criminal y detuvo a tres personas por fraudes con tarjetas en la misma zona comercial. La conexión temporal e histórica de estos sucesos refleja que el foco delictivo ha evolucionado hacia la ingeniería social combinada con el fraude bancario, obligando a las autoridades a reforzar la vigilancia preventiva en las grandes superficies comerciales.
