El Hospital Universitario de Guadalajara ha activado un nuevo protocolo de enfermería que estandariza la atención a los pacientes que se enfrentan a una ostomía. El equipo formado por las enfermeras Manuela Galán Tundidor, Ana Pérez Castro, Inmaculada Wandelmer Berlinches y Eva Zapater Sorribas ha liderado la redacción de este documento para asegurar que toda persona intervenida reciba un cuidado homogéneo y seguro. La medida cubre el proceso asistencial completo, desde que se comunica la necesidad de la cirugía hasta las revisiones pautadas en consulta especializada durante los tres años siguientes.
La iniciativa busca minimizar el impacto físico, emocional y social que supone vivir con un estoma, una abertura quirúrgica en el abdomen que desvía el flujo de heces u orina hacia una bolsa externa cuando el intestino o la vejiga fallan. A partir de ahora, los profesionales del centro alcarreño cuentan con una hoja de ruta clara que define los circuitos de atención en cada fase clínica. Esto abarca la preparación preoperatoria, la intervención en quirófano, la reanimación, el posible paso por la UVI y la recuperación en la planta de hospitalización.
Además de unificar los criterios de atención médica, el protocolo refuerza la educación sanitaria del paciente y su entorno familiar. El equipo de estomaterapeutas del SESCAM ha desarrollado nuevo material de apoyo, trípticos informativos y documentos al alta, a la vez que se ha programado formación interna para que todo el personal del hospital actualice sus conocimientos sobre los distintos tipos de cirugías y el manejo de los dispositivos externos.
De la acreditación a la práctica diaria
Este nuevo documento clínico no es una acción aislada, sino el resultado directo de la trayectoria de especialización que atraviesa la sanidad alcarreña. Tal y como documentamos en el archivo histórico de Liberal de Castilla, la Gerencia de Atención Integrada (GAI) de Guadalajara obtuvo en 2025 la exigente acreditación como Centro Comprometido con la Excelencia en Cuidados (BPSO), impulsada por la Asociación Profesional de Enfermeras de Ontario.
Para lograr aquel hito, el hospital tuvo que evaluar los resultados de cuatro guías de buenas prácticas durante tres años, entre las que ya se encontraba el abordaje del paciente ostomizado. La oficialización de este nuevo protocolo en mayo de 2026 marca la fase de sostenibilidad del proyecto. Lejos de quedarse en un diploma institucional, el hospital consolida este esfuerzo integrándolo en la práctica clínica diaria, garantizando a los vecinos de Guadalajara una atención continua que reduce la incertidumbre y prioriza el acompañamiento emocional.
