Un grupo de laicos ha convocado un Rosario público de oración y reparación que tendrá lugar este viernes 22 de mayo a las 18:00 horas en la plaza de España, a las puertas del Museo Provincial de Guadalajara. La movilización ciudadana surge como protesta pacífica contra la exposición Alonso Cano. Like a virgin, actualmente instalada en la Sala Azul de la pinacoteca, al considerar que plantea una lectura «irreverente y profundamente reductora» de la obra barroca Virgen de la Leche.
Bajo el lema «Madre, Virgen y sagrada: no manipulada», los organizadores denuncian el uso de la imagen mariana vinculándola con la sexualización, la erotización y la moda provocativa. La muestra, desarrollada por alumnos y docentes de la Escuela de Arte Elena de la Cruz, incorpora piezas textiles como corsés y trabajos de estilismo que, según los convocantes, proyectan obsesiones ideológicas del presente sobre una figura sagrada para los creyentes. El colectivo insiste en que la obra original remite a la maternidad divina y no debe reducirse a un debate contemporáneo sobre el cuerpo femenino como territorio político.
De proyecto educativo a conflicto judicial y social
Esta nueva movilización en la vía pública marca una rápida escalada en la controversia que rodea a la exposición en la capital alcarreña. La iniciativa abrió sus puertas el pasado 7 de mayo en el Palacio del Infantado, planteada originalmente como una propuesta cultural innovadora donde los estudiantes de arte proponían un diálogo visual entre la obra clásica de Alonso Cano y la cultura pop contemporánea.
Sin embargo, el enfoque artístico tardó muy poco en judicializarse. Apenas unos días antes de esta convocatoria de oración ciudadana, la Fundación Española de Abogados Cristianos presentó un recurso ante el Tribunal de Instancia de Guadalajara para exigir la retirada cautelarísima de la muestra, además de interponer una denuncia penal por un presunto delito de escarnio contra los sentimientos religiosos.
La evolución del tema refleja una fractura profunda en torno a la gestión del patrimonio artístico local. Lo que a principios de mes se inauguró como un ejercicio académico de la Escuela de Arte Elena de la Cruz auspiciado por la Consejería de Cultura, se ha transformado en menos de tres semanas en un conflicto abierto que ha pasado de los tribunales a las calles de Guadalajara.

