
El domingo, a primera hora de la noche, Rojo era conocedor de que una persona con la que mantuvo un almuerzo de trabajo la pasada semana había resultado positivo, con síntomas evidentes propios del virus.
Desde entonces, por prudencia y dentro del rastreo propio de estos casos, el alcalde de Guadalajara ha suspendido su agenda y ha permanecido aislado en su domicilio hasta descartar su infección con el virus con la prueba pcr, pese a no haber presentado en ningún momento alguno de sus síntomas.
