Se han impartido 12 talleres en los tres colegios públicos de Primaria de la localidad, a niños y niñas de 1º a 3º de Primaria
Unos 300 niños y niñas, estudiantes de los tres colegios de Primaria de Cabanillas del Campo (San Blas, Los Olivos y La Senda) han participado a lo largo de las últimas semanas en el ciclo de talleres de alimentación saludable que ha ofrecido en los centros escolares el Ayuntamiento de la localidad. Este ciclo de talleres ha sido desarrollado a través de una asociación especializada (“La Pandi”) y los ha impartido una nutricionista profesional de Guadalajara, Vanesa Sanz Martínez.
Se han ofrecido un total de 12 sesiones entre los tres centros escolares (cuatro en cada colegio), para unos talleres que arrancaron el pasado 13 de abril, y que se prolongaron durante tres semanas. Cada sesión tenía una duración aproximada de una hora, y en ellas participaban niños y niñas de 1º y 2º de Primaria en los CEIP Los Olivos y La Senda, y los de 1º, 2º y 3º en el CEIP San Blas.
Este ciclo de talleres de alimentación saludable es parte de la estrategia local de promoción de la salud “Cabanillas se Cuida”, que impulsa el Ayuntamiento de Cabanillas del Campo, un programa que coordina la concejala Abigail Cordero, e implica transversalmente a varias las concejalías (Salud, Bienestar Social, Deportes, Educación, Juventud…)
En las sesiones de este ciclo se trabajó con los niños y niñas en contenidos relacionados con la identificación de alimentos y productos tanto en el campo como en el supermercado, la importancia del consumo de frutas y verduras, y la construcción de un “plato saludable” equilibrado, mediante dinámicas participativas y juegos, una metodología lúdica e interactiva que permite al alumnado aprender a diferenciar los tipos de alimentos, identificar los que son saludables, y descubrir cómo combinarlos para lograr una alimentación equilibrada.
Son actividades adaptadas al entorno escolar, que favorecen un aprendizaje cercano y dinámico, con el objetivo de promover los mejores hábitos y comenzar a introducir conceptos de educación nutricional entre la población infantil. Así, a través de un juego interactivo protagonizado por personajes representativos de frutas y verduras, el alumnado trabajaba la identificación de distintos grupos de alimentos, la diferenciación entre opciones de alimentación saludable, y la construcción de un plato saludable equilibrado.

