CEOE-CEPYME y la Diputación Provincial de Guadalajara, con el respaldo económico de Eurocaja Rural, han abierto el plazo de inscripción para la novena edición de su Programa de Apoyo a Emprendedores. Esta iniciativa proporciona formación, entrenamiento práctico y acompañamiento individualizado para ayudar a los autónomos y pequeñas empresas a dar sus primeros pasos. En esta convocatoria se seleccionarán 20 proyectos que se encuentren en fase de idea o maduración, con prioridad expresa para aquellos que se instalen en los pueblos de la provincia y generen empleo local.
Los participantes elegidos recibirán cinco tutorías personalizadas y asistirán a tres talleres prácticos enfocados en la creación de redes de contactos, la presentación eficaz de proyectos y la planificación estratégica de objetivos. El proceso culminará ante un jurado que evaluará las iniciativas y repartirá 4.000 euros en premios de capital semilla: 2.500 euros para el ganador, 1.000 para el segundo y 500 para el tercer clasificado. Las inscripciones ya se pueden formalizar a través de la web de la patronal alcarreña o en su sede telefónica.
Un motor para fijar población que ya ha impulsado 160 negocios
El archivo histórico de este programa refleja una apuesta consolidada por el tejido empresarial de la provincia a lo largo de la última década. Durante sus ocho ediciones anteriores, esta colaboración institucional ha logrado sacar adelante 160 proyectos empresariales distribuidos por distintos municipios de Guadalajara. El dato que confirma la viabilidad de la iniciativa es su tasa de supervivencia: más del 80% de las empresas que han completado este ciclo formativo han logrado consolidarse y mantenerse activas en el mercado.
La evolución del programa demuestra que el emprendimiento rural va más allá de la simple apertura de negocios. Como apuntó el presidente de la Diputación, José Luis Vega, junto a la presidenta de CEOE-CEPYME, María Soledad García, estos proyectos son una herramienta directa contra la despoblación. Las iniciativas que nacen en los municipios alcarreños no solo generan actividad económica, sino que acercan servicios esenciales a los vecinos, fijan población y garantizan la supervivencia y el dinamismo de las zonas rurales de la provincia.
