Las escuelas infantiles de Castilla-La Mancha, incluyendo los centros ubicados en las provincias de Cuenca y Guadalajara, han registrado este jueves 7 de mayo de 2026 un seguimiento masivo en la jornada de huelga. Según los datos de UGT Servicios Públicos, en torno al 65% de las 3.000 profesionales de los 620 centros de la región se han sumado al paro, forzando incluso el cierre de algunas de estas instalaciones.
El sindicato exige que esta movilización, secundada en su inmensa mayoría por mujeres, sirva como punto de inflexión para dignificar el sector. Entre las principales reivindicaciones destacan la necesidad de una subida salarial, ya que muchas trabajadoras no alcanzan actualmente el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), así como la reducción de ratios, la adecuación de las jornadas y la incorporación de apoyos educativos. UGT defiende que la educación de 0 a 3 años es una pieza clave del sistema que merece un reconocimiento pleno, por lo que reclama una legislación nacional común y advierte que las protestas continuarán si no se atienden estas demandas en el futuro Estatuto del Docente.
La brecha entre la expansión de plazas y la precariedad de las plantillas
Esta paralización del servicio contrasta directamente con la intensa campaña institucional para ampliar y abaratar la red de escolarización temprana en ambas provincias. Durante los últimos meses, la Junta ha impulsado la apertura de nuevos recursos en el medio rural conquense, como la escuela infantil de Mira inaugurada esta misma semana, sumando más de 650 nuevas plazas en la provincia. En paralelo, ayuntamientos como el de Guadalajara presumen de la oferta en sus escuelas municipales de Alfanhuí y Los Manantiales, mientras que en Azuqueca de Henares ya se están adaptando los precios públicos de cara a la subvención autonómica de gratuidad prevista para el curso 2026-2027.
A pesar de que las administraciones centran sus esfuerzos en multiplicar las plazas para favorecer la conciliación y fijar población, la huelga de este jueves evidencia la desconexión existente con la realidad de las plantillas. La evolución del modelo de escuelas infantiles en la región camina hacia la gratuidad para las familias, pero las profesionales encargadas de sostener este servicio diario continúan exigiendo unas condiciones salariales básicas para salir de la precariedad.
