La localidad de Escalera, situada en el corazón del Parque Natural del Alto Tajo, acogerá el próximo sábado 9 de mayo de 2026 la jornada cultural “Sonidos de Sabina”. Se trata de una iniciativa organizada por la Asociación Nacional Micorriza que busca fusionar el voluntariado medioambiental y la conservación del patrimonio etnográfico con la música en directo.
El eje principal del evento es la restauración participativa de un chozón sabinero. Los asistentes trabajarán aplicando técnicas de construcción tradicionales, una labor fundamental para poner en valor la arquitectura pastoril característica de esta zona de Guadalajara. El objetivo de la organización es garantizar la transmisión intergeneracional de estos saberes ligados al territorio, evitando que las antiguas formas de refugio ganadero desaparezcan del paisaje.
Un festival en la naturaleza
La jornada está planteada como un evento integral que abarca desde la mañana hasta la tarde, abierto a la participación ciudadana y adaptado a todos los públicos. El programa comenzará a primera hora con los trabajos de restauración arquitectónica, donde los voluntarios podrán aprender de forma directa cómo se estructura y protege un chozón. Al mediodía, el trabajo comunitario dará paso a una comida popular para todos los asistentes.
Durante la tarde, el conjunto de chozones de Escalera se transformará en un espacio de creación artística. El cartel musical cuenta con varias formaciones que pondrán la banda sonora a este entorno natural protegido:
Aula de Música del Señorío de Molina
Batucada La Marabunta
Dulzaineros MAHUROTOS
El proyecto cuenta con el respaldo de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes, enmarcándose dentro de las subvenciones para el fomento de la actividad cultural en áreas rurales de Castilla-La Mancha. Los interesados en participar en las actividades pueden inscribirse a través del formulario habilitado por la organización.
El legado de los chozones
El archivo de liberaldecastilla.com refleja cómo, durante el último año, la preservación de la arquitectura tradicional ha sido una preocupación constante en la provincia. La Asociación Nacional Micorriza lleva años liderando el censo y la consolidación de parideras, parones y chozones en la comarca de Molina de Aragón y el Alto Tajo, estructuras que frecuentemente sufren el riesgo de colapso tras los rigores del invierno y el abandono del pastoreo tradicional.
La iniciativa “Sonidos de Sabina” representa un paso más en esta evolución histórica. Al convertir un día de trabajo voluntario en una jornada festiva con dulzainas y batucadas, la conservación del chozón deja de ser una simple intervención técnica de albañilería tradicional. Se transforma en una herramienta de dinamización que atrae nuevos públicos al medio rural, demostrando que el patrimonio etnográfico de Guadalajara no es solo un vestigio del pasado, sino un escenario vivo capaz de generar nuevos relatos culturales.
