El Hospital Universitario de Guadalajara acoge este 3 de junio una mesa informativa con motivo del Día Nacional del Donante de Órganos y Tejidos. La iniciativa, impulsada por la asociación de pacientes renales ALCER Guadalajara y la gerencia del Área Integrada, busca concienciar a la población sobre la importancia de mantener viva la cultura de los trasplantes. Bajo el lema ‘Dale un LIKE a la VIDA. Dona órganos, regala futuros’, los representantes médicos y asociativos advierten que, aunque España es un referente mundial, existe el riesgo de que esta solidaridad se enfríe en la sociedad actual.
Elena Martín, gerente del Área Integrada, ha recordado que un único donante puede generar múltiples esperanzas de vida, subrayando además la viabilidad y necesidad de las donaciones en vida. Los especialistas sanitarios del servicio de Nefrología y la propia asociación han marcado varias prioridades clínicas y sociales para la provincia:
Fomentar la donación en vida de riñón, hígado y médula ósea.
Inscribir la decisión personal en el Registro de Voluntades Anticipadas.
Mantener estilos de vida saludables para preservar los órganos propios o llegar en estado óptimo a un trasplante.
Trabajar la concienciación desde las aulas, los entornos familiares y los centros sanitarios.
La presidenta de ALCER Guadalajara, Sonia Peñuelas, ha aprovechado el 50 aniversario de su movimiento para rendir homenaje a las familias donantes que toman decisiones generosas en momentos de máxima dificultad.
Archivo histórico local
La advertencia actual de ALCER sobre un posible desarraigo social de la donación supone un punto de inflexión respecto a la tendencia de los últimos meses en la provincia. Según la hemeroteca de Liberal de Castilla, durante el último año el Hospital Universitario de Guadalajara ha mantenido una actividad constante en la captación de órganos, destacando especialmente la consolidación clínica de los protocolos de donación en asistolia, un procedimiento que ha permitido aumentar las cifras de extracción.
Las campañas previas en Guadalajara se habían centrado en celebrar el bajo porcentaje de negativas familiares, un indicador histórico positivo en la región. Sin embargo, el llamamiento de este 3 de junio conecta esa trayectoria de éxito hospitalario con un nuevo reto educativo. El objetivo actual ya no es únicamente optimizar los procesos médicos en la UCI, sino garantizar que el compromiso con la donación se transmita de forma efectiva a las nuevas generaciones para blindar el futuro del sistema.
