El nuevo tratamiento se aplicará en una primera fase en las zonas más pobladas de coníferas del municipio, en combinación con las nuevas trampas de feromonas

Este nuevo tratamiento de endoterapia contra la procesionaria se va a combinar con la colocación de trampas de feromonas, con las que también comenzó a trabajar el Ayuntamiento cabanillero, y que se pusieron el pasado verano, así como con los trabajos de fumigación de insecticida habituales para estas plagas.
El nuevo tratamiento con endoterapia no requiere que los parques donde se aplica queden en cuarentena. Consiste en aplicar inyecciones directas a los pinos. El tratamiento es inocuo para los árboles, así como para el resto de animales. Este momento de finales de otoño y comienzo del invierno es el ideal para iniciar esta técnica, pues en estas estaciones las orugas comienzan a alimentarse de las acículas de los pinos e inician la construcción de sus característicos bolsones blancos de seda en las ramas soleadas de los árboles, para protegerse del frío invernal.
Con la endoterapia se inyecta a presión un biocida en el tronco del árbol que se incorpora a su savia natural y llega a las hojas de las que se alimenta la procesionaria del pino. Al introducir el biocida directamente en el sistema vascular de la planta, este se distribuye de forma homogénea por todo el pino. El tratamiento se realiza una sola vez y es recomendable realizarlo entre mediados de noviembre y finales de diciembre, cuando hay una disminución drástica de resinación del pino.
