El Consejo de Ministros ha aprobado este martes, 5 de mayo de 2026, el proyecto que define el nuevo servicio público de transporte regular de viajeros por carretera entre Madrid y Valencia. La medida afecta directamente a 30 municipios de Cuenca y a 25 de Guadalajara, integrándolos en un corredor que dará cobertura potencial a más de 6,2 millones de ciudadanos.
Mejoras y nuevas rutas
El plan unifica tres concesiones anteriores en un trazado definitivo de 22 rutas y 275 paradas, aplicando una rebaja media del 12% en el precio de los billetes. Como novedades para el territorio conquense, se incluyen paradas en Sisante y Villanueva de la Jara, además de conexiones inéditas como Gandía-Tarancón o La Almarcha con Valencia y Madrid. Por parte de Guadalajara, el diseño consolida las conexiones de sus poblaciones con Madrid, Teruel y Valencia, siendo este el tercer corredor estatal que sale adelante para su futura licitación.
Freno a los recortes
El mantenimiento de las paradas actuales en este corredor supone un cambio de rumbo frente a los borradores iniciales del Gobierno, que preveían la eliminación de paradas en los núcleos rurales. En la provincia de Cuenca, ayuntamientos como el de Fuentenava de Jábaga llegaron a presentar alegaciones formales ante el riesgo de que localidades vecinas perdieran el servicio de transporte. Paralelamente, en Guadalajara se advirtió de que numerosos municipios de las comarcas de Molina y Sigüenza podían quedar totalmente desconectados.
Cambio de estrategia
El rechazo generalizado de los territorios afectados forzó al Ministerio de Transportes a rectificar su plan original para evitar la pérdida de servicios. Al igual que ocurrió el pasado mes de abril con la aprobación del corredor Madrid-Zaragoza-Cataluña, el Ejecutivo ha optado por conservar todas las rutas históricas. La modernización se centrará ahora en abaratar los viajes y actualizar las flotas con sistemas de geolocalización, garantizando en todo momento la conectividad de los pueblos.
