
Ante esta situación, desde el Grupo Popular apelan a la “transparencia” y a la “responsabilidad fiscal” para mantener la confianza de los ciudadanos en la gestión pública. Javier Calleja ha explicado que “este resultado presupuestario es un primer indicador de la capacidad o solvencia financiera de las administraciones locales a corto plazo, que se obtiene por diferencia entre los derechos y las obligaciones reconocidos en el ejercicio, reflejando el superávit/déficit del ejercicio de la entidad local”.
Por último, hay que recordar, que el Grupo Popular ya advirtió en noviembre del año pasado el “posible caos económico” al que el Partido Socialista estaba abocando al Ayuntamiento, cuando a falta de un mes para finalizar el año comenzaron los trámites para aprobar un nuevo presupuesto, asimismo solicitaban al gobierno local la necesidad de “sentarse a elaborar y aprobar el proyecto de presupuestos de 2024 para tenerlos en funcionamiento a lo largo del mes de marzo del corriente”. Calleja manifiesta que “a fecha de hoy aún no ha habido intención por parte del Consistorio de Molina”.

