Un total de 127 ayuntamientos de la provincia de Guadalajara han exigido este lunes, 8 de junio de 2026, la retirada de las competencias de gestión del agua a la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) para traspasarlas a la Junta de Comunidades. Durante una reunión de trabajo con la directora general del Agua, Monserrat Muro, y el delegado de Desarrollo Sostenible, Rubén García, el alcalde de Jirueque propuso realizar un traspaso directo y eludir a la Confederación tras constatar un bloqueo burocrático absoluto. El objetivo de los alcaldes es que la administración autonómica asuma la tramitación de expedientes, captaciones y sanciones, trámites que actualmente acumulan demoras de años y colapsan a los pequeños consistorios.
La respuesta institucional y agrícola
El Gobierno autonómico ha recogido el guante y ha confirmado que trabaja en una encomienda de gestión para que la Consejería de Desarrollo Sostenible asuma parte de estas competencias de forma progresiva. A la reivindicación de los ayuntamientos se ha sumado el presidente de APAG, Juan José Laso, quien ha denunciado el grave estado de los cauces interurbanos, taponados por troncos y maleza. Esta falta de limpieza por parte del organismo de cuenca está provocando el desbordamiento de arroyos y la inundación de numerosas parcelas agrícolas ante la mínima crecida del caudal.
El historial de inacción hidrológica
Esta ofensiva de los pueblos alcarreños encabezados por Jirueque es la culminación de un conflicto sostenido en el tiempo contra el organismo regulador. Ya en abril de 2025, los municipios ribereños del río Gallo, con el respaldo de la propia APAG, tuvieron que convocar movilizaciones vecinales para exigir a la CHT el mantenimiento urgente de sus cauces. Ante la continua inacción de la Confederación Hidrográfica, la Diputación de Guadalajara se vio obligada en febrero de 2025 a intervenir directamente, aprobando una partida de un millón de euros para financiar el 80% del coste de limpieza de los ríos en la provincia.
