Los ediles han dado a conocer su marcha argumentando la falta de entendimiento entre ambas formaciones.

A pesar de las dificultades y de las discrepancias existentes, fuimos capaces de definir las líneas que debían orientar la acción del gobierno. Nos pusimos de acuerdo en qué hacer, cómo hacerlo, cuándo hacerlo y con qué medios, atendiendo en primer lugar a lo urgente e importante. Acto seguido, nos pusimos a trabajar y hasta la fecha hemos encauzado la situación tan compleja que nos encontramos. Ahora gozamos de unos presupuestos que permitirán poner en marcha algunas de esas líneas de acción que nos marcamos.
Sin embargo, consideramos que eso no es suficiente para que un gobierno funcione sino que también es fundamental el compromiso personal de todos y cada uno de sus miembros para dar lo mejor de sí.
Por su parte, el edil Rodrigo Vasco Blas y Tercer teniente de Alcalde, ha señalado que para que poner en marcha un acuerdo programático, éste debe asentarse sobre los principios de lealtad, respeto, cooperación y corresponsabilidad, entre otros, actuando en todo momento con diálogo, consenso, negociación y buena fe. Desgraciadamente, la dinámica del gobierno ha ido por otro camino al inicialmente previsto y pactado y se ha ido instalando en él un espíritu de desconfianza, de sospecha y de falta de lealtad, que han minado el pacto y que han hecho imposible que IU se pueda mantener en el gobierno.
Ambos ediles han finalizado indicando que volverán a la oposición, en la que seguirán trabajando por los mismos principios que siempre les han caracterizado, contribuyendo desde ella a lo que sea bueno para la ciudad, sin prejuicios. Es ahí donde nos hemos encontrado siempre y donde seguiremos estando, en la defensa del interés común.

