Izquierda Unida de Azuqueca de Henares ha exigido al equipo de Gobierno municipal explicaciones urgentes sobre la grave situación que atraviesan los monitores deportivos del municipio. La portavoz de la formación, María José Pérez Salazar, denuncia que el Ayuntamiento intenta ocultar un problema contractual enquistado durante años mezclándolo deliberadamente con la reciente externalización del programa estival Azuverano. El conflicto estalla ahora después de que una Inspección de Trabajo obligara al consistorio a replantear la situación de estos trabajadores, quienes durante largo tiempo han encadenado contratos fijos discontinuos trabajando diez meses anuales para cubrir necesidades estructurales y permanentes del Servicio Municipal de Deportes.
Externalización y falta de diálogo
La coalición de izquierdas cuestiona el procedimiento administrativo mediante el cual se ha adjudicado la gestión del campamento Azuverano a una empresa externa. Para aclarar la situación, han solicitado formalmente el expediente completo con el objetivo de comprobar si ha existido licitación pública o una adjudicación directa. Según la formación, si el Ayuntamiento hubiera apostado por consolidar una estructura laboral estable, el servicio podría prestarse hoy con medios estrictamente municipales.
A la incertidumbre contractual se suma el malestar por la gestión política del conflicto. Pérez Salazar ha calificado de vergonzosa la actitud del actual concejal de Deportes, Enrique Pérez de la Cruz. Según trasladan los propios profesionales afectados, el edil no se ha reunido en ningún momento con el colectivo para escuchar sus reivindicaciones ni para explicarles de primera mano su repentino cese de actividad, dejándolos en una situación de vulnerabilidad sin alternativas claras de futuro.
Ante este escenario, Izquierda Unida advierte que no permanecerá impasible. Si el Gobierno local no facilita la documentación solicitada de forma inmediata y transparente, o si se confirman las irregularidades sospechadas en las modalidades de contratación, la formación emprenderá acciones legales, administrativas y de fiscalización para defender los puestos de trabajo.
De macroconciertos a crisis laboral
El origen de esta fractura en el deporte azudense entronca directamente con el modelo de gestión y las prioridades de gasto del Ayuntamiento en las últimas legislaturas. Tal y como demuestran los antecedentes políticos del municipio, el debate sobre la financiación de servicios públicos esenciales frente a grandes eventos no es nuevo. Durante los 20 meses que Izquierda Unida formó parte del gobierno local recientemente, la formación aplicó una estricta política de contención del gasto que implicó reducir partidas en premios y adjudicaciones para priorizar lo esencial. Gracias a esa corrección presupuestaria, esos mismos monitores deportivos sí pudieron ser contratados directamente para el programa Azuverano, garantizando su estabilidad durante los meses de verano.
Esta evolución demuestra que la crisis actual no nace de la externalización del campamento estival, sino que es la consecuencia final de un modelo de contratación que ha evitado consolidar la plantilla municipal mientras se priorizaba el gasto en macroconciertos y espectáculos taurinos. La intervención de la Inspección de Trabajo marca ahora un punto de inflexión definitivo. El Ayuntamiento se enfrenta a la realidad jurídica de una situación prolongada, obligando a los vecinos de Azuqueca a cuestionarse el futuro de un servicio público esencial y el de los profesionales que lo han sostenido durante la última década.

