En la presentación del candidato a la alcaldía del Ayuntamiento de Cuenca, los dirigentes del PSOE hablaron de la utilidad de que todos los poderes (central, regional, provincial y del ayuntamiento de la ciudad) estén en sus manos. Argumentaron que esta concentración -mal llamada “alineación”- produce una sinergia entre poderes que facilita los acuerdos. La cuestión es ¿en qué se ponen de acuerdo y a quién benefician o perjudican esos poderes con sus pactos o componendas? Pues bien, Cuenca es una buena muestra de los efectos perversos de la concentración de poderes. La ciudadanía de la provincia ha observado cómo dirigentes de diversas instituciones dominadas por el PSOE, acordaron la clausura del ferrocarril Aranjuez-Cuenca-Valencia, logrando que no se inviertan los fondos europeos de recuperación y resiliencia en su renovación.

La conclusión que puede extraerse, es que la concentración de poderes del PSOE ha servido para que unos pocos se den un pelotazo y a la ciudadanía de la provincia se la despoje del servicio público de ferrocarril, que constituye un valioso patrimonio adquirido durante décadas. La clausura del ferrocarril Aranjuez-Cuenca-Valencia simboliza el ejercicio abusivo del poder, que para Cuenca no ha estado en buenas manos; y también, la deshonra de unos políticos que engañaron diciendo que iban “pelear a muerte por evitar el cierre del tren”. Ante esta aberración política, se llevan a cabo movilizaciones y plantes desde hace nueve meses ¿La protesta es inútil? Todo lo contrario, la rebeldía cívica es necesaria para cambiar unas condiciones políticas corruptas, que producen dirigentes que incumplen sus promesas y engañan. Para defender el tren y luchar contra unas políticas que vulneran la dignidad y los derechos de la ciudadanía de Cuenca, el día 9 de mayo de 2023 a las 18.00 horas, tendrá lugar el plante trigésimo séptimo, en la plaza de España de Cuenca.
Opinión de Fernando Casas Mínguez
