
El consenso de los representantes de la MAS permitirá sacar a licitación, en las próximas semanas, una actuación que contará con la presencia de dos equipos de detección de fugas que trabajarán de forma simultánea. Uno comenzará sus labores en la localidad de Alcalá de Henares y el otro, en el extremo opuesto de la red, en el municipio de Mohernando. “Ambos avanzarán, municipio por municipio, hasta que se encuentren en un punto”, confirma García Salinas, “hemos pensado que es la manera más rápida, eficaz y justa de acometer este tipo de acciones”. El tiempo aproximado de esta operación se sitúa entre 6 y 12 meses, y variará según el número de pérdidas que vayan apareciendo y la dificultad en su detección.
El sistema de revisión y localización de fugas será diverso y quedará abierto para que las empresas que opten a la licitación puedan aportar mejoras en la detección. Los sistemas convencionales más comunes son, la pre localización mediante grabación de ruidos emitidos por la posible fuga o mediante la utilización del sistema de correlación convencional entre dos puntos, y el uso de geófonos para, una vez pre localizada la fuga, delimitarla con mayor precisión sobre el terreno. Además de este sistema, figurará en la licitación el empleo de caudalímetros ya instalados o la instalación de otros, en caso necesario, a la salida de los depósitos, que midan el flujo de agua e indiquen, sobre todo en las franjas horarias de menor consumo, la posible fuga en la red.
En cada municipio se revisarán los kilómetros de tubería que han solicitado previamente los ayuntamientos, cuyos representantes se han comprometido a reparar las fugas detectadas en un período máximo de 6 meses desde su localización. Para acometer esas reparaciones, la MAS abrirá una línea de subvenciones, para aquellos ayuntamientos que las necesiten, que arrancará con un montante inicial de 2 millones de euros.
En la actualidad, el embalse de Beleña, que suministra el agua del río Sorbe a cerca de 400 mil habitantes del Corredor del Henares se encuentra al 60% de su capacidad, conteniendo 31hm3, lo que permite no tener que tomar medidas especiales por prealerta o alerta en los próximos meses. “Somos unos privilegiados por poder contar con este porcentaje de agua en Beleña”, asegura el presidente de la MAS, “todos los días vemos cómo, a nuestro alrededor, la realidad es otra, mucho más dramática, por eso no podemos bajar la guardia. Invertir en blindar nuestras tuberías ante posibles fugas es imprescindible, pero también lo es ahorrar agua cada uno de nosotros, a nivel individual y colectivo, en nuestras casas y en nuestros trabajos, todos los días del año, porque cada gota que ahorremos hoy es una gota que podremos beber mañana”.
