El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anunciado que la propuesta de Sigüenza para Patrimonio de la Humanidad es la única opción de España en su categoría, tras lograr un aval unánime. Según ha detallado, el informe preliminar de la UNESCO para decidir el futuro de esta iniciativa se espera para el otoño de 2027. De conseguirse el reconocimiento, la provincia de Guadalajara sumaría un espacio protegido internacionalmente, uniéndose a ciudades de la región como Cuenca y Toledo.
Postura sobre el caso mascarillas
Durante su comparecencia, el presidente regional también ha sido preguntado por el «juicio de las mascarillas», momento en el que ha defendido la profunda honestidad de los militantes del PSOE. García-Page ha negado cualquier financiación irregular del partido, aunque ha admitido que algunos individuos han podido utilizar la organización para su beneficio personal. Ante esta situación, ha sugerido que el propio Partido Socialista debería ejercer la acusación particular contra quienes hayan abusado de sus siglas.
Trayectoria del proyecto patrimonial
La confirmación de este aval técnico supone un paso definitivo para un proyecto que ha aglutinado un fuerte consenso institucional reciente. Según recoge el archivo de Liberal de Castilla, este avance se apoya en hitos previos como la reunión del Consejo Rector en Palazuelos y la celebración del Consejo Nacional de Patrimonio Histórico en la propia Sigüenza. Asimismo, el proyecto ha recabado apoyos estratégicos de la sociedad civil, incluyendo el reciente respaldo de la Abogacía Española.
Horizonte cultural para Guadalajara
Este progreso consolida una candidatura que arrancó formalmente al incluirse en la Lista Indicativa de España en el año 2021. Posteriormente, la propuesta del «Paisaje Dulce y Salado de Sigüenza y Atienza» se afianzó a nivel internacional tras la defensa institucional ante la delegación de la UNESCO en París en 2024. Con la vista puesta en 2027, Guadalajara encara la recta final para proteger su entorno, aspirando a replicar el motor turístico y cultural que el sello de la humanidad supone históricamente para Cuenca.
