El fuego desatado la pasada noche en una nave de reciclaje de Marchamalo ya se encuentra bajo control tras una madrugada de alerta, según ha confirmado en redes sociales el alcalde de la localidad, Rafa Esteban. El primer edil ha querido transmitir tranquilidad a los vecinos asegurando que la extensa columna de humo que alarmó al municipio no ha alcanzado niveles de toxicidad.
Balance de la noche
En su intervención, Rafa Esteban ha detallado que el incendio había adquirido unas dimensiones preocupantes durante la noche, pero que la situación actual es mucho más tranquila, quedando tan solo algunos montones de escombros sobre los que se sigue aplicando agua. El alcalde, que se ha mantenido en la zona hasta las 4:00 de la madrugada, ha explicado que el operativo de emergencia total se centró prioritariamente en evitar que las llamas se extendieran hacia las naves colindantes y los rastrojos de la parte trasera del recinto.
Amplio dispositivo de extinción
El alcalde ha mostrado su agradecimiento a todos los equipos de emergencia que han trabajado para contener el fuego en una situación «complicada y difícil». El operativo ha estado compuesto por efectivos de tres parques del Consorcio Provincial de Extinción de Incendios (CEIS) —incluyendo el de Guadalajara—, junto a dos dotaciones desplazadas desde la Comunidad de Madrid. Han contado, además, con el apoyo de las policías locales de Marchamalo y Guadalajara, Protección Civil, unidades móviles UVI y el dispositivo Infocam. Por su parte, la brigada de obras local y concejales del Ayuntamiento facilitaron apoyo logístico mediante la instalación de una carpa para asistir a los profesionales a pie de incendio.
Un problema recurrente en el polígono
Este incidente vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de las plantas de tratamiento de residuos, sumándose al historial de sucesos en la localidad. El 1 de abril de 2025, hace apenas un año, esta misma instalación de la empresa Regusa sufrió un incendio que también obligó a activar un amplio dispositivo de emergencias, focalizado entonces en las zonas exteriores de almacenamiento de cartones y plásticos. La repetición de estos hechos abre el debate sobre las medidas de seguridad en el polígono del Henares y el control de los almacenamientos al aire libre.

