
Ribera ha recordado que el ATS es una infraestructura esencial en España para atender los usos de abastecimiento y regadío en las cuencas receptoras. Sin embargo, existen riesgos derivados del cambio climático que ponen en peligro el buen estado del trasvase. En los últimos 30 años, las aportaciones de agua en la cabecera del Tajo se han reducido en un 40%. Las previsiones indican que estas reducciones continuarán agravándose en el futuro.
Es por eso que el MITECO ha puesto en marcha una serie de actuaciones para adaptarse a esta nueva realidad y garantizar la sostenibilidad del abastecimiento y el regadío en las cuentas receptoras a corto, medio y largo plazo. Estas medidas están previstas para ser ejecutadas en el periodo 2022-2027.
Estas actuaciones tienen que ver con actuaciones en materia de depuración y saneamiento para mejorar la calidad del agua en el Jarama y, por tanto, en el Tajo; y con la modernización de regadíos tradicionales en el tramo entre Buendía-Entrepeñas y Aranjuez, en el caso de la cuenca cedente, que permitirían contar con un mayor volumen de agua circulante.
Por su parte, en la cuenca receptora las actuaciones se centrarán en ampliar la capacidad de desalación. Así, se está trabajando para ampliar la capacidad de las desaladoras de Valdelentisco, Águilas y Torrevieja, hasta un volumen de 70 hm3 adicionales, modificar el esquema energético utilizando energías renovables como la fotovoltaica, lo que supone reducir los costes energéticos de manera apreciable e interconectar las desaladoras para poder llevar el agua desalada a todos los regadíos del ATS a un precio asumible por los usuarios.
