Según datos de UNRWA, la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina en Oriente Próximo, la Franja de Gaza, está recibiendo menos de la mitad de la cantidad de alimentos que necesita para cubrir las necesidades mínimas de la población que alberga, que se estima de 1,5 millones de personas refugiadas. Un informe de esta entidad señala que las tasas de desnutrición aguda entre los niños y niñas del norte de Gaza y Rafah casi se han duplicado desde enero.

Esto los animó a hacer algo parecido en el pueblo de sus padres, y donde pasan los periodos vacacionales desde hace años. “Solicitamos permiso al Ayuntamiento para colocar un puesto donde vender los productos un día de Semana Santa y todo fueron facilidades”, señalan. Por eso, el sábado 30 de marzo, entre las 11 y las 14.30 horas, enfrente del bar de la localidad, se podrán adquirir objetos artesanales (pendientes, marcapáginas y monederos), así como libros para todas las edades y pequeños objetos de decoración de segunda mano, pero en perfectas condiciones.
UNRWA trabaja desde hace casi siete décadas en esta zona, donde es la encargada de garantizar el acceso a la educación, sanidad, ayuda humanitaria y servicios sociales a los refugiados y refugiadas de Palestina. Una población que vive acogida en Siria, Líbano, Jordania y el territorio Palestino ocupado (la franja de Gaza y Cisjordania), y que espera una solución definitiva a una situación tan difícil como injusta. Todo el dinero recaudado en esta iniciativa se destinará a UNRWA. /

