Majaelrayo y los Danzantes del Santo Niño

Entre las danzas tradicionales que desarrollan podemos encontrar piezas de paloteo, las clásicas cintas y un nutrido y tradicional repertorio serrano como la Danza de Espadas o la Danza de las Fajas.
Los danzantes intervienen en la fiesta activamente, ayudando en la Misa, y acompañando al sacerdote cuando se traslada en procesión hasta la plaza. Antiguamente, ellos interpretaban también una especie de «auto» o comedia humanística, de raíz pastoril, así como recitaban una loa en honor del Santo Niño.
Junto a estos danzantes no podrían faltar los botargas y la música que acompañan todos los bailes. Además, el botarga y el aspirante a botarga, salen el último día de las fiestas, momento en que el aspirante tomaba el relevo y promete cumplir sus deberes al año siguiente. Durante la misa, el botarga está pendiente para que nadie se duerma o se distraiga después de la noche de fiesta. Si lo hace “comerá sopas”, una especie de papilla hecha con salvado que lleva en un cuerno de vaca colgado de la cintura y con la que restriega al distraído, mientras el otro, con la cachiporra en la mano permanece vigilante. Las misiones de estos botargas son perseguir a los niños, pedir limosnas para la iglesia y la Hermandad y asistir a todos los actos religiosos.
LAS DANZAS
Es variado y tiene cada una de ellas una característica especial. Unas danzas, se denominan de palo abierto, otras de palo cerrado, y otras como las espadas, las fajas, el cordón y las castañuelas, que no tienen letra (o no ha llegado hasta nosotros), quizás signifiquen conmemoraciones o hechos guerreros indeterminados.
En la plaza, los danzantes dedicaban al Santo Niño, una loa y unas comedias (un auto sacramental llamado el pueblo cristiano), hasta hace años.
El número de danzas, es de doce. Unas con letra, que es recitada calladamente por los danzantes a medida que se baila y que ayuda al baile. Otras son sin letra. Y son: El Saludo, Pena negrito, Domingo me enamoré, Una dama con chinchilla, Ramales afuera, Antón Molinero, Marizápalos, Al milano se nos da, Las espadas, Las fajas, El cordón y Las castañuelas.
Las espadas, es una danza espectacular, de rito guerrero, con aroma de romance y de leyenda. Los danzantes, con sus espadas y escudos, bailan con movimientos rítmicos y señoriales, trazando giros y juegos simbólicos, con reminiscencias de danzas paganas.
Vídeo de Michele Bergamini, grabado en el año 2015. Redes sociales
Majelrayo
Mayaelrayo se enclava en el valle a orillas del Jaramilla sitiado por los picos Ocejón, Atalaya, Campachuelo, Collado de San Pedro, las Cabañuelas y Cabeza del Rocín, que parecen sumergir el valle, la cuenca y el pueblo bajo la sierra. Semblante de la arquitectura negra de la zona, la pizarra baña sus casas salpicada por la madera de su armazón y sus vanos. Dentro, las estancias se distribuyen en la planta principal, donde destaca la cocina con la cuadra integrada o aneja; sobre este cuerpo, el zaguán sirve de almacén y lleva su nombre: “el sobrao”. La extensa cubierta de pizarra con pendiente a dos aguas completa la estampa de la construcción popular típica de la zona. Las calles se adaptan a la orografía y aun a las piedras que brotan del suelo y condicionan la calle y el paso.

Pero sin duda Majalrayo ofrece entre sus mayores tesoros el deleite del camino y la naturaleza. La ascensión a los picos que lo circundan, la excursión del río Jaramilla o la ruta al Arroyo y Cascada de la Matilla, ofrecen al senderista excursiones de distinta duración, dificultad y paisaje donde poder elegir o suceder.

