
“No nos resignamos a asumir que de forma repetida existen ayuntamientos que son agraciados con mayores cantidades sin una justificación objetiva, real o técnica; ayuntamientos que, por otra parte, muchos de los cuales son elegidos de forma directa y dirigida también para recibir otro tipo de inversiones o convenios por parte de esta Diputación Provincial”, ha manifestado.
Román García se refirió al argumento que fijan para otorgar estas ayudas directas a los municipios cabecera sobre los que dicen, textualmente, que dotarlas de servicios e infraestructuras “será un peaje obligatorio para fijar a la población no solo en estos municipios más grandes, sino también a los pequeños municipios de la zona”. Pues bien, añadió García, una vez vista la propuesta de resolución que llevó el gobierno de Vega al Pleno, “cinco de los diez proyectos aprobados se refieren a obras de pavimentación de viales públicos, asfaltado y aceras, renovación de accesos o de redes de agua y saneamiento o colectores; la mitad: 1,5 millones de euros”. A lo que el diputado provincial preguntó “en qué benefician esas obras de forma directa a la fijación de población” y “si son considerados proyectos de desarrollo para los municipios que permitan la creación o consolidación de empleos, nuevos servicios o algún aspecto en este sentido”.
En resumen, el portavoz del Grupo Popular instó al gobierno socialista de la Diputación a “recapacitar acerca de la forma de distribuir los fondos de la institución, teniendo en cuenta criterios justos y objetivos, y no pensando siempre en el rédito electoral que es a lo que parece que atiende este reparto”. Para finalizar, García también ha animado al equipo de gobierno a dirigirse, uno a uno, a los 301 alcaldes que no tienen la suerte de ser “cabeceras” y explicarles esta asignación”.

