El pasado martes 8 de abril, se produjo el derrumbe de un talud en el término municipal de Humanes de Mohernando, afectando gravemente una infraestructura clave en los dominios de nuestra Comunidad. El incidente tuvo lugar antes de la entrada al túnel que da continuidad al curso del agua, lo que compromete seriamente el inicio de la campaña de riego.

La infraestructura afectada, ejecutada a través de dos grandes trincheras revestidas de cantería destinadas a facilitar el paso del canal por arroyos y caminos de la zona, ha sido fundamental desde su construcción en 1926.
Sin la reparación inmediata de este tramo, no se podrá habilitar el paso del agua, lo que pone en peligro toda la planificación de riegos de esta campaña. Esta obra hidráulica es de propiedad exclusiva de la Comunidad de Regantes del Canal del Henares, que desde hace años ha elevado innumerables peticiones de ayuda a organismos autonómicos, estatales e incluso locales, solicitando colaboración para el mantenimiento de esta infraestructura histórica.
Se trata de una obra de gran valor técnico, económico y social para la provincia, legado de una época en la que se impulsaron infraestructuras hidráulicas clave para el desarrollo agrícola. Sin embargo, la falta de intervención y apoyo pone en riesgo su operatividad y la estabilidad del sistema de riego que abastece a miles de hectáreas.
Desde APAG Guadalajara trasladan un mensaje de tranquilidad a nuestros regantes: los trabajos de reparación ya se han iniciado y, aunque la campaña de riego deberá aplazarse, en ningún caso será cancelada. La Junta de Gobierno de esta Comunidad reafirma su compromiso para que este contratiempo no solo sea superado con rapidez, sino que refuerce aún más el inicio de la campaña.
Además, reiteran, con firmeza y preocupación, nuestro llamamiento a las instituciones —que ya son plenamente conscientes de la situación— para que actúen con la urgencia que esta infraestructura crítica requiere. La problemática que enfrentamos, cada vez más recurrente, nos afecta con mayor intensidad, generando una sensación creciente de impotencia que, lamentablemente, se agrava con el paso de los años.

