
La institución provincial, que desde que Vega es presidente ha invertido 50.000 euros en dicho yacimiento, a razón de 10.000 euros anuales, reconoce así el valor de este enclave, que destaca especialmente por su complejo sistema defensivo, formado por dos recintos de muralla, uno interior y otro exterior, así como un foso.
Situado a 1,5 km de la localidad de Checa, Castil de Griegos está considerado de gran relevancia por su interés científico y cultural. Se trata de un poblado celtibérico que corona la cima de un gran cerro, de carácter eminentemente estratégico, que controla el valle de La Vega, que es uno de los pocos pasos naturales que atraviesan el Alto Tajo en sentido norte-sur, cruzando la Serranía.
Esta estructura se fecha en el siglo II a.C., que es el momento final de la cultura celtibérica, ya que poco después fue conquistada por Roma.

